El cinturón

Hoy es de esos días que dices y por qué todo me pasa a mí?El día comenzó bien, poco tráfico de venida a la ofi, no se me cayó el café que me llevo por las mañanas de mi termito y que me voy tomando mientras que voy conduciendo y dando los buenos días a mis amigotas por el chat.

Pero nada mas entrar en la oficina, no sé que han hecho los astros, que se han puesto todos en mi contra.

Pues nada mas llegar, subo en el ascensor con el presidente mas presidente de todos los presidentes de mi oficina, yo le saludo con todo el respeto del mundo, él hace lo mismo, y comienza ese momento eterno de dos personas en el ascensor en el que se corta el ambiente porque no sabes de qué hablar…

Justo en ese momento comienza a sonar mi móvil como si no hubiera sonado nunca, y claro, como me quiero parecer a las chicas de quince añitos….pues el tono de llamada que llevo es el “Ai se Eu te Pego”, al principio me intento hacer la tonta como que no se oye nada…. Y es él el que me dice casi gritando porque con el sonido del móvil no se le oía la voz “Le suena el móvil” y yo como sobresaltada digo “Uy…. No lo había oído” y él, me tuerce el cuello… como diciendo….pues si no lo oye, sería interesante que fuera al otorrino, porque madre mía…..

Yo le doy al silenciador…, pero la persona que había al otro lado insiste y vuelve a llamarme, y vuelve a convertirse el ascensor en la discoteca mas de moda de la zona…Diosssss mioooo no llegábamos a su planta, ¡que momentooo!.

Por fin llegamos, se bajó, con una sonrisita de “qué momento has pasado…” le di los buenos días y llegué a mi planta con los ojos bizcos diciendo madreeeee miaaaaaa…

Me siento en mi sitio, y lo primero que hago es cambiar el tono de mi móvil, seguramente no me vuelva a encontrar a este señor nunca mas, pero pongo el tono clásico de toda la vida.

Leo los correos, organizo la sala que tengo una reunión importante, viene la visita, les paso a la sala, entran los míos a la sala, se cierra la puerta, comienza la reunión, y yo me quedo ya tranquila en mi sitio totalmente concentrada en el ordenador, cuando de repente, se abre la puerta de la calle de sopetón, y aparece un joven sin corbata y en camisa ( en mi empresa casi todos son muy maduritos y trajeados) y me pregunta que donde es la reunión, yo me le quedo mirando… y como ya el día lo había comenzado mal…pues a por otra que me fui…

Yo, que soy la educación en persona, que soy el protocolo andante…no sé de donde me salió mi pequeño ramalazo “maccoqui “, y le pregunté al muñequito joven que estaba en frente de mi…” ¿Y tú quien eres?”, a él le entró la risa y me dice “ Yo soy el Director General de la empresa, tu eres nueva ¿Verdad?, yo me quedé mirándole con cara de “ no me despidas por favor” el se sonrió de nuevo, y le dije donde era la reunión….

Dos en menos de una hora, esto tenía sus ventajassss, ya no me podía pasar nada mas no???

Por la tarde organicé una reunión en telepresencia, que para los que no sabéis lo que es, es una modernidad impresionante que tiene mi empresa, donde hay una mesa larga, la cual solo tiene asientos en un lado, y en el otro están las televisiones, y en las televisiones aparecen los convocados a la reunión en el otro lado del mundo, y realmente parece que están reunidos en la misma mesa de reuniones. Tanto es así, que tengo de recuerdo en las televisiones todos los nudillos de los directores y presidentes mas importantes de España, porque cuando vienen a la reunión y ven a la gente en el otro lado de la mesa, todo su afán es ir a darles la mano, y claro , se chocan con la televisión y me dejan plasmados los nudillos, y como estas televisiones deben de ser muy modernas y tienen un líquido por dentro, pues los nudillos ya no desaparecen nunca, por lo que queda tipo las manos de Hollywood, es genial. Os pongo una fotito para que os hagáis a la idea de cómo son las mesas…

Bueno, pues yo preparé la reunión con el otro lado del mundo, todo funcionaba más que bien rebien.

Llegó la gente a la reunión, entre ellos el presidente más presidente de una empresa Holandesa, todos están dentro, yo ya me voy a salir de la sala, cuando noto que me agarran del brazo que casi me caigo de bruces, y es el Presidente mas presidente…me agacho para quedar a la altura de él y me dice en inglés con un acento un tanto alemán que cualquiera dice que no… “necesito tu ayuda”, y yo claro, “Pues dígame en que puedo ayudarle”, a todo esto la reunión casi a punto de comenzar, en el otro lado de las teles ya todos sentados. Y me dice “ he perdido 8 kilos y se me caen los pantalones, necesito que te lleves mi cinturón ( el cual ya se estaba quitando…) y que me hagas dos agujeros mas”…yo con cara petrificada viendo al presidente de los presidentes quitándose el cinturón delante de todos los presentes y los televisivos, que gracias a Dios no se dieron cuenta de nada, me cogí el cinturón muy disimuladamente y me fui corriendo de la reunión en busca de un “hace agujeros de cinturones”, en la zona en la que trabajo no es que esté fácil encontrar lo que buscaba, y claro, no contaba con mucho tiempo, porque como al Presidente de los presidentes le apeteciera ir al servicio, el pobre mío no podía, claro, no podía salir de la sala y que se le fueran cayendo los pantalones, el pobre mío le tendría allí sentadito hasta encontrarle la solución.

Y yo, que siempre vengo en tacones, pero porque sé que no tengo que correr la maratón diariamente, pues ahí me teníais a mí, con mis tacones, corriendo por la calle en busca de un “hace agujeros de cinturón”… y yo iba pensando para mí misma…Pero vamos a ver Presidente de los presidentes, es que has perdido los 8 kilos esta noche? es que no se ha podido dar cuenta en casa de que el pantalón que nos poníamos era de mas ocho kilos?, pues ale, ahí estaba yo, buscando como si fuera una gymkana y tuviera que ganar, el “hace agujeros”.

Después de recorrerme las cuatro tiendas que hay en mi zona, porque a restaurantes no me gana ninguna zona, pero a “hace agujeros” estamos en el final de la lista….encontré una tienda de maletas donde al principio me dijeron que no , pero luego salió de la trastienda un joven con el “hace agujeros” en la mano…..a mí se me saltaron las lágrimas al ver a ese joven con el aparato mas preciado para mí en ese momento…Me hizo los agujeros a cambio de 12 euros ( que ya le vale) , la próxima vez que un presidente de los mas presidentes me pida que le haga agujeros en su cinturón, iré ahí y pondré cara de que “no lo necesito”, porque este joven, al verme con las lágrimas en el rostro se vino arriba y ale, se quedó tan ancho cobrándome 12 euros por tres agujeritos, que ni me hizo un descuento, hombre, que le tuve que ayudar yo un poco, que el cinturón estaba duro duro y nos costó un montón hacer los agujeritos, pero nos costó a los dos, que yo también ayudé….

En fin, llegué antes de que el presidente de los presidentes necesitara moverse de su sitio. Entré en la sala cual gacelita como me había enseñado mi compañera para no molestar en absoluto a la reunión, ya que estaban en plena discusión…

Logré llegar hasta el presidente de los presidentes, y discretamente le di el cinturón en un sobre cerrado para no llamar la atención de nadie.

Y me volví marcha atrás cual gacelita de nuevo para que nadie se diera cuenta de que yo había estado ahí…

Cuál fue mi mala suerte (ya os dije que no había sido un día bueno…) cuando justo en la puerta que ya no me quedaba nada para marcharme, me enredé con los cables de los estores que tenemos en la sala. Yo intentaba quitármelos, pero cada vez me enredaba mas…era como un pulpo, impresionante, estaban vivos…

El Director General de mi empresa, que era la segunda vez que nos veíamos, agachó la cabeza como diciendo “esto sí que no tiene remedio”, aunque a la vez se reía, porque sinceramente, la situación merecía una carcajada… los de la televisión se giraron todos hacia mí, yo les saludé muy educada entre los cables, porque hasta en los momentos mas duros hay que ser educada. Se paró la reunión…al final logré salir…

Al salir de la sala, lo único que quería era irme a mi casa…Menos mal que para el presidente de los presidentes en ese momento era su mejor amiga y le vi sonreír, y todos los demás sonrieron con él.

Mi primer día en Londres

Hoy he estado recordando mi estancia un tanto peculiar en Londres.

Hace poquito (veinte años para ser exactos), decidí irme a Londres para aprender inglés, no sabía ni decir HELLO. Y me fui de Au-pair, que para los que no lo sabéis, es ir a una casa inglesa a cuidar a los niños de la casa, y mientras los niños están en el cole, pues la “Au-pair” puede ir a aprender inglés, eso es lo que yo hice.

El comienzo, y la estancia del año entero, fue llamémoslo “diferente”…

De la familia yo sabía que era un matrimonio, él chino y ella inglesa, con tres hijos de 6, 8 y 9 años, con la peculiaridad de que el niño, que era el de 8 años era autista.

En aquella época (reciente), aun no existían ni los móviles, ni el mail, ni internet, ni nada…, por lo que nuestro medio de comunicación antes de conocernos fue por carta con sobres y sellos, y laaaargos días de espera…

En la última carta antes de marchar, “mi chino”, me dijo que nos veríamos en el aeropuerto tal día a tal hora, que no me preocupara, que le reconocería enseguida ya que era “chino”…

Muchos de vosotros conoceréis Heathrow, el aeropuerto principal de Londres…después de China, estoy convencida que es el lugar con mas chinos del mundo mundial (como dice mi Jorgito).

Era mi primer viaje al extranjero, yo sola, tipo José Luis López Vázquez viniendo a Madrid, con el agravante de no saber ni como se decía HELLO…que yo decía “Jelou”.

Total que cuando llegué a Londres con dos horas de retraso…, ya empezábamos mal, salí a la realidad, y allí en la puerta había más de mil personas con diferentes cartelitos de Mr. Smith, Mr. Williams, pero ninguno de Mss. Casilda.

Había cientos y cientos de chinos, hasta llegué a pensar que habíamos llegado a China… ¡Que pavor que me empezó a entrar!… ¿Y mi Chino? ¿Qué podía hacer? No había teléfonos, no sabía hablar ni chino ni inglés….no tenía una bolsa para hiperventilar…Me empezó a entrar un pequeño gran pánico, hasta que de repente vi a un niño chino un tanto peculiar, era un niño con los brazos a modo “arriba las manos”, mirando al cielo haciendo círculos con la cabeza, y no sé porque dije ESE es mi chinito…

Me acerqué a él, le llamé por su nombre, él empezó a chillar Daddy Daddy! y ya vi al “Daddy”, otro chino con pantalones vaqueros cortos, con calcetines de ejecutivo negros hasta la rodilla, y zapatillas de deporte blanco reluciente sentado en el carro de maletas de otro, al que no conocíamos de nada…

¡Los encontré! Eran ellos

El “Daddy” se puso muy contento cuando me vio, me abrazó efusivamente, y me regañó por haber llegado tan tarde, le intenté explicar que yo no era la “conductora”…pero no me hizo mucho caso. Gracias a Dios, “mi chino” hablaba perfectamente Español, además de 8 idiomas más.

Y a partir de este momento comenzó mi vida terremoto en Londres con mi familia mitad china, mitad inglesa.

El padre chino cogió mi carro ( que os podéis imaginar cómo iba, me quedaba un año, por lo que me traje TODO lo que os podáis estar imaginando, todas las cosas “necesarias” que puede tener una mujer), total que cogió mi carro, empezó a correr por el aeropuerto llevándose por medio a todo lo que se encontraba por delante , yo intentaba seguirle por todos los medios, era mi único enlace en este país, el autista era capaz de seguirle aun con los brazos en posición de “arriba las manos” y la cabeza dando giros circulares mirando al cielo, por lo que yo no podía ser menos.

Llegamos a una puerta que ponía claramente “Salida de emergencia”, pero a Chulí, que así se llamaba mi chino, le vino bien y salió por ahí. Al abrir la puerta empezaron a sonar todas las alarmas posibles del aeropuerto.

De la fuerza con la que abrió la puerta se cayeron toooodas mis maletas al suelo, ¡qué horror!, toda mi vida esparcida por el suelo de una salida de emergencia sonando a todo sonar de Heathrow.

Después de conseguir volver a poner tooodas las maletas en el carro, conseguimos llegar al coche y conseguimos meter tooodas las maletas en el maletero, todo esto como si fuéramos a mas revoluciones de las normales, todo esto a una velocidad que nunca pensé que conseguiría alcanzar.

Nos montamos en el coche, como si nos persiguiera la policía, llegamos a la barrera donde hay que meter el ticket del parking y mi Chulí se dio cuenta de que no habíamos pasado por la máquina de pagar, dio marcha atrás a la misma velocidad que marcha adelante, llegamos a la máquina, se bajó, metió el ticket, pagó, y volvió corriendo al coche, dio marcha adelante, llegamos de nuevo a la barrera, y se dio cuenta de que no había cogido el ticket del pago, solo había pagado. Dio de nuevo marcha atrás, llegamos a la máquina, allí había una señora que se había encontrado nuestro ticket, Chulí sin decirla nada, la “arrancó” el ticket por detrás , que la señora no sé si sobrevivió al susto, porque no me dio tiempo a verla, ya que Chulí con el ticket, entró en el coche a toda velocidad y por fin pudimos salir del parking, se abrió la barrera…

Era la primera vez que iba por una carretera por la izquierda, si ya de por sí, es complicado…, hacerlo de copiloto en el coche de Chulí es lo mas. Yo creo que él inventó los juegos de la Play Station estos que corres y adelantas por todas partes, increíble.

Chulí me fue hablando todo el rato en español, me dijo que por ser el primer día me hablaría en español, pero que a partir de la mañana siguiente NUNCA mas lo volvería a hacer, que yo iba a aprender inglés y que si me hablaba en español no me iba a ayudar nada, y así lo hizo, nunca mas le escuché hablar en español.

Me dijo que en la casa me estaba esperando toda la familia, los primos, los tíos, los hermanos…y así fue, cuando entré en la casa, que era una mansión, empezó a salir gente de todas las habitaciones, de todos los rincones, y ya todos hablando en inglés, estupendo. Yo no entendía nada, el único que no hablaba era el niño, que se reía, Yiang solo se reía, con las manos de “arriba las manos”,girando su cabeza y si estaba sin andar, estaba saltando, todo el rato saltando.

Una señora mayor, que luego supe que era la abuela, empezó a bajar por las escaleras, pero al tercer peldaño, tropezó y cayó rodando hasta mis pies.

¡Dios mío! La abuela estaba en el suelo diciendo todo el rato “Pis” “Pis”, nadie hacía por levantarla, todos estaban tan emocionados con verme a mí, con ver la nueva atracción que habían traído a casa, que tuve que ser yo la que levantara a la abuelilla del suelo, la sentara en un sofá y se me ocurrió ponerla una manta por encima, y ella solo decía “pis”…yo no sabía qué era lo que estaba diciendo, era en inglés.

Busqué en el diccionario qué era lo que esa mujer quería decir, y lo más parecido que encontré fue “peas”, que significa guisantes, pero claro, seguía sin cuadrarme nada.

Con el tiempo y cuando ya supe un poco mas de inglés, Carline, que era la señora de la casa me explicó que su madre, que era la abuelita que se había caído por la escalera, tenía la rodilla mal y se puso una bolsa de guisantes congelados para el dolor, y que cuando oyeron la puerta, todo el mundo salió corriendo a verme, la bolsa se la rompió, ella pisó los guisantes congelados y por eso cayó por la escalera…

Esa noche me metí en mi habitación, me encerré con llave y decidí volverme al día siguiente a España, cosa que no hice, me quedé un año completo, y tal vez haya sido el año mas divertido de mi vida, tal vez…

Aprovechando la crisis

APROVECHANDO LA CRISIS

Aprovechando la crisis, hay que aportar al país, ayer me fui de compritas de esas que son necesarias y que te compras cosas que no sabes cómo has podido vivir hasta entonces sin ellas.

Pues me compré tres pares de zapatos totalmente necesarios en el armario de una mujer…y cuando estaba en la cola para pagar, vi unas botas de leopardo preciosísimas llamándome todo el rato. Yo intentaba hacerme la fuerte y no mirarlas, pero ya sabéis que fuerte fuerte, lo que se dice fuerte no soy…por lo que me tuve que acercar a mirarlas perdiendo el turno en la cola y en estas fechas de rebajas supone otra media hora en la cola …

Cuál fue mi sorpresa cuando me acerqué y las toqué, me gustaron un poco mas si era posible, vi el número, era el mío, y busqué el precio…6 euros…intentando que no se me notara mucho que estaba a puntito de darme un telele y unas ganas de empezar a chillar y contar a todos los que pasaban a mi alrededor el pedazo de chollo que había encontrado, me volví a poner en la cola sin importarme que tuviera que esperar 30 minutos mas para pagar…

De vuelta a casa, tuve que ir pensando la estrategia para explicarle a mi mantecoso la compra totalmente necesaria de tres pares de zapatos y unas botas, las botas era fácil, porque mas que una necesidad lo vendería como un pedazo de chollo….pero los zapatos era mas difícil.

Menos mal que esa noche venía mi familia a cenar y tenía muchos aliados y como ya sabéis que mi mantecoso es despistadillo, pues era un buen momento, ya que al día siguiente no se acordaría de nada…

Al llegar a casa conté mis compras, les dije que cuánto pensaban que me habían costado las botas…hubo de todo, desde los 200 euros, hasta 70…pero claro, nadie acertó. Cuando les dije lo que me habían costado, lógicamente no se lo creían, pero era la verdad, yo me imaginaba que serían las últimas y lo que querían era quitárselas del medio.

Mi mantecoso, o me ha dado por perdida (que sería lo ideal) o algo le pasaba porque no dijo ni mu a mis necesidades…y yo tampoco quise indagar mucho, claro.

Esa noche preparé mi ropa para el día siguiente totalmente pensada para poder estrenar mi nueva adquisición.

Sonó el despertador como todas las mañanas a las 05.30, y no me importó en absoluto, me levanté como si me hubieran puesto un alfiler en la cama y di el salto de los saltos para arreglarme lo antes posible y poder estrenar esas pedazo de botas.

Cuál fue mi sorpresa que cuando me voy a poner las botas preciosísimas de la muerte que ya no podía vivir sin ellas, me las pongo y me doy cuenta que se han equivocado en la tienda y me han dado dos pies izquierdos. Ahí estaba el truco, ahí estaba el precio, ahí estaba la tara, ahí estaba el engaño.

Me puse rápidamente otras botas marrones (también imprescindibles en mi armario, claro), y me fui al trabajo con la cabeza y las orejas arrastrándome por el suelo de lo triste que iba…cómo se puede cambiar el estado de ánimo tan rápidamente eh???

Al llegar al trabajo se lo conté a mi compañera y ella intentó animarme los mas posible, que lo tenía difícil eh…

Tuvimos que esperar hasta las 10 para llamar a la tienda y decirles que había un error y que me dijeran cuando podía ir a cambiarlo. Al llegar las 10, llamé y mi segundo chasco llegó.

No era un error, no había dos derechos en la tienda, no había mas.

Me dijeron que fuera y que me devolvían el dinero, pero claro, la tienda estaba lejos, y me iba a gastar mas en gasolina que en los 6 euritos que me tenían que devolver.

Yo ya no sé si fue un error de verdad ( es lo que quiero imaginar) , porque desde luego si lo hicieron a posta, no quiero ni imaginar a los dependientes viéndome ir taaan contenta con mis botas sabiendo ellos que eran dos izquierdos, ¡que vergüenzaaa!

Mi compañera siguiendo con su intención de animarme, me dijo que no me preocupara que para un disfraz o para cualquier cosa me valdrían…

Y pensando, pensando, las botas eran de tela, no de piel, por lo que se podrían amoldar bien…

¿Y si me las intentaba poner las dos del pie izquierdo?, al ser de tela yo las daría la forma y no se notaría…

Mi compañera me animó a llevarlas a la oficina y tomar una decisión allí. Por lo que al día siguiente, así lo hice, las llevé, las vimos y decidimos que no se notaba nada (a no ser que levantara los dos pies a la vez que ahí sí que se notaba que las dos suelas tiraban para la izquierda).

Por lo que me las quedé, me las pongo y voy tan contenta.

Ahora lo importante era que no se enterara mi glamurosa gabardina inglesa toda ella, que además de ir encima de unas botas de 6 euros, iba encima de unas botas que miraban hacia la izquierda, porque si miraran para la derecha, lo vería de otra forma…digo yo.

Por fin pasaron las fiestas

Por fin pasaron las fiestasssss, por fin….

Empieza la calma, empieza el cole, ya no hay que suplicar a los abuelos y poner cara de pena subiendo las cejas lo máximo posible para que se queden con los polluelos y poder ir a trabajar.

He estado todas las vacaciones curándoles los catarros para que empezaran el cole de nuevo con fuerzas y aguanten el tirón sin enfermar hasta Semana Santa…

Estoy agotada de tanta fiesta, tanta comida y tanta bebida. Hay que volver a la realidad, hay que intentar ponerse de nuevo la ropa de trabajo, los pantaloncitos estrechos de traje, con los que no hace falta maquillarse porque una vez que te los pones como te quedas sin respiración te pones moradita y tomas un colorcito rojizo que no lo supera ningún maquillaje de alta gama…

Empiezan las dietas…

Esta mañana he estado mirando el armario casi tres cuartos de hora sin saber que ponerme, y es que estoy hecha un cuadro la verdad….He engordado 4 kilitos de esos que no sé porque eligen siempre el mismo sitio, la barriga, todos están en la barriga…

He cogido el Anisakis con estas comidas tan suculentas y tengo todo el cuerpito llenito de granos que se me salen por todas partes y yo los intento disimular lo máximo posible aunque es más que difícil.

Pues con todos esos traumas postvacacionales navideños, mi mantecoso que me ve en el armario me pregunta que qué hago, que elija ya…le digo que no sé que ponerme, que además de que no me vale na de na, tengo que disimular los granitos ….y me dice el muy mala persona que se va a enterar de lo que es bueno a partir de hoy…..”Pues ponte un aro y unas pelotas y vas de morsa”…y se rie…

Pero hombre de Dios, como se puede tener tanta mala uva. Nada más montarme en el coche, he oído tres anuncios de distintos sitios más que maravillosos para adelgazar…y claro no se me van de la cabeza los aros de mi mantecoso…

Cuando llego a la oficina, me encuentro en el ascensor con Trini, la secretaria de la planta 3, que debe de ser pariente de mi mantecoso, y nada mas verme me dice…Uyyyy Casil, no lo sabía, que bien hija…yo me quedo mirándola con cara de cuatro, no sé de qué habla y me dice: “¿Y qué esperas, niño o niña? Será posible, ¿pero a esta gente la pagan los de los anuncios de adelgazar para que metan la pata de esa manera? ¿Que qué espero? Lo que espero es que te caigas redonda al suelo, eso es lo que espero, mal bicho. Será posible, pues anda que llevamos bien la vuelta de las fiestas.

Menos mal que el día se pasa rápido, entre saludar a todo el mundo, recoger las felicitaciones y adornos navideños e intentar leer los correos, ya es la hora de marchar.

Comienza el momento “tentáculos de pulpo” del día, voy a la velocidad de la luz a buscar a mis polluelos, llegamos a casa, comienza la rutina, deberes: hemos empezado a dividir con dos cifras, me intento hacer la valiente ante semejante división, debajo de la mesa me pongo la calculadora para ver si lo estoy haciendo bien, me pilla mi hijo y me dice que eso no se hace, que es trampa…le digo que a partir de los 40 tienes algunas ventajas en la vida, la calculadora es una de ellas.

Recojo el vertedero que me encuentro en la cocina, tenemos a Clooney, el perro, que para hacer la vida mas fácil, también tenemos perro, tiene 17 años y el pobre no oye, no ve, no tiene dientes ( lo come todo en puré), y tiene incontinencia , por lo que el cuadro de perro es bueno. Quien le ha visto y quién le ve, el pobre.

En mi casa no he tenido nunca espejos a su altura, es un YorkShire o perrito patada, pero él se cree un Rottweiler, y si se viera en un espejo, entraría en una de las peores depresiones existentes, por lo que lo dejamos tal como está, que no se vea y ya.

Preparo la ropa de los niños para el día siguiente, las mochilas. Empiezo a hacer la cena, comienza la lucha de “a la ducha”. Prepara la cena del día siguiente, pongo una lavadora.

Les acuesto, y empieza el día, son las nueve de la noche y comienza el día para mi…voy a intentar sentarme en el sofá, cuando me voy a sentar me doy cuenta de que no puedo con la vida y decido irme a la cama. De camino a la cama me doy cuenta de que la lavadora no ha terminado y habría que tenderla, pero no tengo fuerzas…

Mi mantecoso no ha llegado todavía, le escribo una notita con todo el amor del mundo pidiéndole por favor que tienda la lavadora cuando llegue, que yo no puedo más y que me acuesto. Al fin y al cabo, es una lavadora de SUS camisas, por lo que…

Ring ring ring…suena el despertador, son las 5 de la mañana, tengo la sensación de que el despertador ha sonado cuando aun me estaba tumbando…ha sido como que no ha pasado la noche, estoy muerta no, lo siguiente…

Me levanto, me acuerdo de las camisas, voy a tenderlas porque confianza lo que se dice confianza en mi mantecoso, cero… Cuál es mi sorpresa cuando llego a la lavadora y las camisas no están….intento sobreponerme de la sorpresa…LAS HA TENDIDO…INCREIBLE…

Mi confianza sigue dudando, y claro, tengo que ver como las ha tendido, porque fijo que están amontonadas y de mala manera, y a ver como se plancha luego eso.

Voy al tendedero y no veo las camisas…voy a la habitación de los niños, y no veo las camisas, voy al baño, y no veo las camisas, voy a mi habitación, y no veo las camisas. Mi casa se ha terminado, ya no tengo mas habitaciones donde mirar y la curiosidad me puede, le tengo que despertar, me tiene que decir donde ha puesto las camisas…corro el riesgo de que me pegue un alarido por despertarle a las 5 de la mañana, pero lo tengo que saber, no puede ser…

Maridin, maridin de mis amores, perdona que te despierte, pero… ¿Dónde has puesto las camisas? Y él entre sueño y sueño abre un ojo y me dice…”Pues donde las voy a poner, en el armario, donde quieres que las ponga?

“EN EL ARMARIO, ¿Donde quieres que las ponga?”, las había puesto en el armario, claro, tiene su lógica, es donde ÉL se encuentra las camisas, el proceso anterior de secarlas y plancharlas, para él no cuenta…

Son las 5.30 de la mañana y ya quiero acostarme…

Mi experiencia con la benemérita

Hoy iba a ser un día tranquilo…

”La abuelita”, que es mi madre, se iba a quedar con los muñequitos de mi vida. A mi jefe le tengo de viaje. Mi mantecoso (que es mi maridín tenía padel ) …Y a mí se me presentaba una tarde de lo mas tranquila y relajada…

Terminé mi trabajo, y cuando me dirigía a casa en mi cochecito, escuchando música que no era de Disney, sin nadie que se fuera pegando y discutiendo en el asiento de detrás. Miro al asiento del copiloto y veo, de reojo, un sobre de Fresquito (para los que no lo sabéis, Fresquito es un sobre que lleva una piruleta roja, que no puede estar más buena, con polvos pica pica. El invento es ir chupando la piruleta y mojándola en los polvos picapica….todo un manjar….y una experiencia.

Yo, me hice la fuerte…..Me acordaba del “médico-malapersona” que me dijo en el reconocimiento médico “Sobrepeso”…E intenté no picar…de vez en cuando lo miraba de reojo….El sobre solo decía “ábreme y cómeme…” pero yo enseguida quitaba la vista y buscaba fuerza de voluntad por todo el coche….ponía la música mas alta…me ponía a cantar como si fuera la última vez que mis cuerdas vocales fueran a pronunciar una palabra….para que se me fuera de la cabeza ese Fresquito que hoy llevaba de copiloto.

Pero la faena de vivir en una “pedanía” ( como dice mi amiga) …Es que tardas toda una vida en llegar…y chica, una es fuerte e intenta tener fuerza de voluntad….pero 25 kilómetros aguantando la llamada del Fresquito……no era posible, y ya llegando a casa…ya casi en la última rotonda centrífuga …Porque no sé si lo sabéis, pero las rotondas de mi pueblo son centrífugas…..a mí nunca me pillan, pero a mi marido …tooooodas las noches que “YO” tengo que hacer algo….cuando le llamo…..(que no sé para qué uso el teléfono, porque cuando ya estoy que me salgo de mis casillas, con la vena del cuello a punto de estallar, roja como un tomate de gazpacho bien maduro…Con asomarme por la ventana y decirle “DONDE ESTASSSSSSSS????” valdría…, me oiría, pero yo le llamo, por teléfono), él siempre me contesta “en la rotonda”…y es que yo creo que son centrífugas y no le dejan salir, y se queda dando vueltas y vueltas y mas vueltas….pobre.

Bueno, pues que abrí el Fresquito… Adiós fuerza de voluntad, adiós

¡Qué momento! ¡Qué sabor! ¡Qué placer! ¡Riquísimo!

Me puse en la mano izquierda la bolsita, y en la derecha la piruleta…y de vez en cuando yo iba tan contenta con mi música, sin niños, sin hora… mojando la piruleta en los pica pica…, hasta que en la rotonda grandota de mi pueblo, veo a la Benemérita. Y cuál es mi sorpresa, que me paran, por lo que yo, como buenísima ciudadana que soy, me empiezo a echar hacia la derecha, giro el volante, el sobre del Fresquito que va en la mano izquierda, empiezan a salir todos los polvitos blancos…se esparcen por todo el salpicadero, por todo el suelo, por todo el coche, yo me empiezo a poner nerviosa, sin querer doy un pequeño volantazo, que por poco me llevo al hombrecito de verde sentado en el capó…

Cuando logro parar, se acerca el hombrecito de verde por mi ventana, se le empieza a poner la cara verde a juego con el uniforme, al ver todo mi coche llenito de polvitos blancos y yo intentándole decir que no era lo que parecía, que lo probara, que lo probara, que era Fresquito, claro, era difícil de entenderme con la piruleta en la boca…

Yo veía que la situación se me iba de las manos. Y el hombrecito de verde solo decía “Señorita por favor…como lo voy a probar…Salga inmediatamente del coche sin hacer ningún movimiento raro…” Pero vamos a ver, ¿qué movimiento raro iba yo a hacer?, si lo único que yo quería era que lo probara, que viera que era una chuche. ” Mi Coronel”-le dije ¿Es que no tiene hijos? En qué hora le llamaría yo “Coronel”, madre mía la cara que me puso…del color verde intentó pasar al rojo, pasando primero por el azul…

“-Métase inmediatamente en la furgoneta, esto es un control de drogas y usted juega todas las papeletas” – Me dijo

- ¿Cómo dice? Mire me tiene que escuchar, no es lo que parece, es una chuche…por favor

-¡Señorita no vuelva con lo mismo…!

Total , que entré en la furgoneta ya casi con la lágrima fuera, yo soy fácil de lágrima , muy fácil, lloré con la peli de “Liberad a Willi”, cuando pega el salto grandote que se libera…

Pero esta vez era un momento tan tenso que lo único que yo quería era que se pasara, que me dejaran ir…

El señor de dentro de la furgoneta era mas majete que el multicolor que había dejado fuera, se lo intenté explicar y al menos le hizo gracia, me dijo que nunca le habían puesto una excusa tan original…” Pero qué excusa ni que córcholis”, ¡que es una chuche!…..ese grito no le gustó…

Le miré con carita de cordero degollado, me metió un bastoncito de los oídos en la boca…no me podía sentir mas ridícula, me tomó la muestra, me tuvieron sentada dos minutillos que para mi fueron como dos días….y por fin dio la prueba CERO…

El poli “arcoíris” se quedó blanco (y es normal, al pasar por todos los colores, al final se consigue el blanco…) no se lo podía creer, me dieron ganas de sacarle la lengua y burlarle…pero no lo hice, fui toda una mujer…y no lo hice.

Me pidieron mil disculpas, se lo tomaron a broma y me dijeron si se lo podían contar a sus otros compañeros…, les di mi autorización…cabizbaja , y me fui.

Adiós a la tarde tranquila, cuando llegué a casa ya estaban los muñequitos esperándome…

Hoy me han torcido el cuello

Hoy me han vuelto a torcer el cuello, y tiene su aquel que te tuerzan el cuello.…

Hoy me han hecho el reconocimiento médico en la empresa….y claro, es un mal trago…nada mas entrar, “pésate…” pero vamos a ver….que eso debería de estar prohibido, pero qué necesidad tienen los médicos de saber lo que pesa una? Sería tan fácil como que te lo preguntaran. Y yo diría… rápidamente …55 y ya…pero no, me tiene que pesar, el doctor me tiene que pesar….en esos pesos antiguos que tienen que ir subiendo los pesitos pequeños… y siempre antes de ti se ha pesado una nenita de 35 kilitos…y el médico tiene que estar tres cuartos de hora subiendo de uno en uno los pesitos chiquititos, y cada vez que sube uno, claro, te mira y tuerce el cuello….y claro, de 35 kilitos a 75….es toda una vida hasta que llega.

Luego me ha mirado la vista, y me dice “ ¿Qué edad tiene?” y le digo 40, y tuerce el cuello…

Y me dice “vas a empezar a tener problemas de presbicia…” y le digo, “ bueno, pues ya lloraremos cuando empiece con eso ¿no? De momento voy a seguir disfrutando de la vida Doctor”…Y me dice “bueno, cuando lo empiece a notar, se tiene que hacer la fuerte y aguantar sin gafas (de Gepeto) lo máximo posible, “si doctor”.

“¿Cuántos años dice que tiene?” ….y yo pienso para mis adentros…”Pero vamos a ver …¿cuántas veces me tiene que recordar la edad? 40 Doctor tengo 40”, y vuelve a torcer el cuello, “se tiene que hacer una mamografía…” “¿una qué? Pero si sólo llevo tres meses en los 40…no podemos esperar un poco…? Y empieza a torcer de nuevo el cuello “está bien está bien está bien, no me tuerza de nuevo el cuello que desde luego como vengan detrás de mi tres de 40, va a terminar con tortícolis…iré a hacerme la mamografía”

A los quince días me llega el informe del doctor. Lo abro, y lo primero que leo SOBREPESO, igual que lo he abierto, lo cierro, ya no quiero ver nada más…

No ha sido un buen día….no he leído el informe del médico y me voy a recoger a los niños al colegio.

Ya tengo plaza de garaje en la oficina y vengo a trabajar en coche, ¡que placer ¡

Mi  coche no gasta ruedas, no las uso, como siempre voy con el tiempo mas que justo, mi coche no pisa la carretera, voy volando, es una suerte, porque los radares no son capaces de pillarme…

Hoy no tuve tráfico y no llegué mal del todo, hasta me dio tiempo ver como mi hijo pequeño  jugaba al fútbol en la quinta actividad extraescolar que tiene al día hasta que yo llego a buscarle, después del trabajo.

Momento relax de “hablo con las demás madres de todas las cosas que ya has hecho y las que te quedan por hacer”. Y en eso que estamos todas más que tranquilas y aparece el papá de Lolo (que se acaba de separar…) Lolo es de la clase de Jorge, mi pequeño. Pues aparece el papa de Lolo como un pavo real con todas sus plumas de colores abiertas,  agarrado de una muñequita de 25 años, que no tiene ni idea de que la gravedad existe, recién salida de la peluquería, con todas las curvas posibles perfectamente marcadas  y diciendo con la mirada…”mirad mi nuevo trofeo”. Claro la mandíbula de las mamas que estamos allí se nos cae a los pies, ella nos sonríe, nosotras la devolvemos la sonrisa, clavándola  unos cuantos cuchillos  de “es imposible estar más perfecta”.

En ese mismo instante salen los niños de la clase de fútbol, a todas las mamas se nos olvida la muñequita y volvemos a la realidad… . Cojo a mi Jorge corriendo, y nos vamos a buscar a mi  mayor  que está en otro colegio diferente.

Cuando voy por el patio, ese patio lleno de mamás dando la merienda a sus hijos en aquel momento relax que “hablas con las demás madres de todas las cosas que ya has hecho y las que te quedan por hacer”, se oye a lo lejos a Lolo llamando a mi hijo: “ ¡Jorgeeeee!” Mi Jorgito que se da la vuelta y a gritos le contesta “ ¿queee?”, y Lolo dice “¿Has visto mi padre que trae una novia?”… En ese momento todo el patio se queda en silencio, todas las madres se echan la mano a la boca para intentar disimular la risa. La muñequita de 25 años agarrada del Papá de Lolo la faltó hacernos un pase de modelos para que la miráramos más….Y ahí que mi Jorge le contesta “ NO puede ser Lolo, tu padre ya tiene una mujerrrrr!!!!!” En ese momento estallan las carcajadas en el patio, la muñequita de 25 años se da la vuelta muy enfadada queriéndose ir…Y yo me quiero morir justo en ese momento. Agarro a mi Jorge del brazo, le meto en el coche, intento sobreponerme de la vergüenza que siento en todo mi cuerpo, arranco el motor y  me voy a por el mayor sin levantar la mirada de la carretera…cuando ya nos hemos alejado un poco miro hacia la derecha  y ahí está esperándome en el asiento del copiloto el informe del médico con la palabra SOBREPESO nada mas abrirlo.

Quiero dormir hasta mañana….

Me voy a presentar

Hola, soy Casilda, pero me podéis llamar Casil, un placer conoceros……   

Soy Secretaria, de vocación, y bien orgullosa que estoy de ello.

Desde que tengo uso de razón  ya estaba organizando eventos, he tenido agenda desde los 6 años (que si apuntaba el cumple de Pepita, el cumple de Jorgito, etc). Antes de que existieran las Blackis y los Iphones, yo era la avisadora de los cumples en todo el grupo de amigotes…….

“Casillllll, ¿cuando es el cumple de Pepitaaaa?”

En el instituto era la mejor cogiendo apuntes, que bien re-bien se me daba…..era la mas rápida….

Y ese momento de votar para delegado, ¡absolutamente inolvidable! Yo siempre estaba en la junta, voluntaria, siempre yo.

Como persona hay quien me define como sedentaria y poco constante…pero creo que no se corresponde con mi realidad ¿Cómo podrías ser sedentaria con dos mochilitas.  Si he de describirme como persona, os diría que para todo el mundo, soy sedentaria y poco constante, tal vez una cosa lleve a la otra ¿no???? De sedentaria nada, con dos mochilitas de 6 y 8 años, no existe la palabra sedentarismo…..eso me lo dicen los que corren, y chica, yo que quieres que te diga, yo corro si me persiguen si no, pues no lo veo necesario…

Hay veces que lo he intentado he dicho “voy a correr esta noche……” claro, antes de correr, me tengo que ir de compras para salir toda mona re-mona…

Me voy a los grandes almacenes y me compro la equipación completa, hasta el IPOD.

Como mi esposo mantecoso trabaja hasta tarde, yo tengo que salir a correr a las 9 de la noche, y claro……me da miedo ir por el campo, por lo que me voy por la avenida principal de mi pueblo, llenito de escaparates…..Me pueden…. , lo siento pero me pueden los escaparates…..voy corriendo, escuchando Pimpinela….claro, y hasta que llego a la avenida todo va bien……pero a la que llego a la avenida con taaantos escaparates…..es que me tengo que parar a ver las últimas tendencias….pero no me paro, soy fuerte, y mientras que estoy ojeando los escaparates sigo trotando para no parar el ritmo y engañar al IPOD que se crea que sigo corriendo y cuando subo a casa y descargo los pasos que he dado…..al menos llegue a algo…..

Y poco constante…..eso si que si……me sobran los típicos kilitos de los embarazos, esos que no sabes cómo, pero que llevan contigo ya media vida y no hay forma de que se vayan…..he probado todas las dietas que te puedas imaginar, que bien que me van los lunes……llego a la oficina, me lleno mi botellita de agua para beber los 8 vasos que dicen…….me saco mi yogurcito desnatado……a eso de las 12….que contenta que estoy, llevo casi 3 horas de dieta y fenomenal…suena el teléfono…., es Pilar…, que está triste y que si quedamos a comer, claro, ante una amiga con depresión…se acabó la dieta, nos vamos de tapitas, yo solo lo hago para ayudarla…… ( jo se podían poner tristes mis amigas en una de esas épocas en las que no intento estar a dieta….)

Pues nada, que he estado trabajando cinco añitos en una empresa en un polígono en un pueblito de  Madrid, y ahora me he cambiado a una empresa en el centro de la Capi……

Y todo en la vida tiene puntos positivos y puntos negativos.

Puntos positivos……los escaparates, los maravillosos escaparates de la Capi…..

Puntos negativos…….la zona azul……pero vamos a verrrrrr, en que estaría yo pensando cuando acepté el trabajo en zona azul…..y ahora qué ¿???? Qué hago??????

Otra de mis debilidades son los zapatos con tacón……pase lo que pase……tengo que llevar tacón, pero claro, los tacones no son compatibles con la Gymkana…. y es que para llegar a trabajar en metro, todas las mañanas tienes que hacer la prueba de “A ver si lo consigues……”

Vivo en un pueblito fuera de Madrid (para alguna de mis amigas, es una pedanía…..). Pues todas las mañanas me voy en cochecito hasta Ciudad Universitaria (que no es zona azul), dejo el cochecito allí (pobre, se queda en la calle, pero yo le intento convencer de que no es tan malo, que está en la zona de las universidades, rodeado de cochecitos de jóvenes, a ver si se le pega algo…….

Y me meto en el metro……qué momento….ahora ya estoy hecha, pero el primer día……..fue para recordar……

Que arte de mañana…….yo no sé porqué estuve apuntada a un gimnasio tantos años, que absurdo, ya entiendo porque las personas que van en metro no van al gimnasio ( no es necesario). 

En el metro haces todos los ejercicios necesarios: 

  • King boxing: Nada mas entrar, a ver quién es capaz de meter el billetito por el torno…..todo vale puñetazos, empujones, saltos….., es genial…
  • Gymkana: Siguiendo en todo momento los cartelitos de los 1200 colores que te ponen por las paredes para decirte donde está tu línea (encima ahora lo ponen en francés y en inglés).
  • Step: súbete los 1200 tramos de escaleras hasta llegar a destino, y claro, ahí estaba yo en el primer tramo pensando que iba a ser cortito………..subiendo por la izquierda como una chulita, claro, mi orgullo me impedía pararme y meterme a la derecha en medio del tramo….., inviable…., toda digna, con los ojos llenos de venas rojas, con los mofletes rojos como tomates,( que yo no sé “pa qué” he gastado hoy los tres kilos de maquillaje) aguantando como una mujer ese pedazo de tramo de escaleras…..
  • Senderismo, una vez que ya has subido los 1200 tramos de escaleras, que ya te crees que ha terminado todo, comienza la caminata  de 4 o 5 kilómetros de pasillos interminables en los que no puedes perder ni un segundo para coger aliento ya que el juego de gymkana sigue y lo que faltaba es que te equivocaras de pasillo….
  • Y por último Sauna…………métete en ese vagoncito lleno de 1200 personas, a ver quien respira mas…….hoy llevaba mi perfume mas caro……….gasto absurdo….., se lo ha llevado todo el que estaba a mi lado, me lo ha cambiado por su olor a humano encebollado…..que bien…, que contenta que he salido….. 

Además de todo esto, chicos, todo el mundo me miraba…..yo creo que se pensaban que era como las teles que les ponen, una nueva atracción del metro……..estaban alucinados, vamos, a la legua se notaba mi novatez. 

Yo iba toda incrédula de mí con mi periódico, pensando que iba a pasar un ratito maravilloso leyendo las noticias del día…..pues no…. espachurradita que he terminado.

Pues nada, que cuando llegué a la ofi me tuve que ir al baño a apañarme un poco, se me había rizado todo el pelo, intenté disimular el olor que traía, y me coloqué el maquillaje, que el rímel me llegaba a la barbilla…